Archivos para la Categoría 'Internacional'

Ante el Sida, cambiemos de estrategia

Hoy se celebra el 20 aniversario del día Mundial contra el SIDA, enfermedad que cada año suma 3000 nuevos casos de infecciones, situando a España en 3º lugar en el ranking europeo de contagios. Como en cada edición, la inversión para concienciar a la ciudadanía de la gravedad de esta enfermedad va a ser máxima y sin embargo, me sigue pareciendo insuficiente.

La soluciones que se proponen desde el ministerio (respetar a las personas con VIH, usar el preservativo y hacerse la prueba del VIH) son prácticamente iguales a las que lanzaron en 1989 con la famosa campaña del “póntelo, pónselo” y aún no han conseguido frenar el número de contagios.

Creo que una vez más, este día es una oportunidad para plantear un cambio de estrategia, como se ha hecho en otras exitosas campañas de salud pública: por ejemplo, la del tabaquismo, en la que no se apuesta por el tabaco Light sino por la abstinencia. Como está ampliamente demostrado, el problema del Sida en España, no es una cuestión de información y prevención, es una cuestión de actitud y de conducta: ¿Es positivo difundir la idea de que el sexo es seguro con preservativo? ¿No se fomenta con ello las conductas de riesgo? Como en el caso de las campañas de tráfico, la clave para disminuir los accidentes no es ponerte el cinturón (que también ayuda), sino en conseguir que los ciudadanos conduzcan mejor.
(30/11/08)

Olimpismo vs Política

En medio de un grave conflicto político, la antorcha olímpica se va acercando a Pekín, mientras se ultiman preparativos y acuerdos para que la cita deportiva más importante del mundo se celebre de manera acorde con el lema elegido para esta edición: un mundo, un sueño. Las autoridades chinas insisten en que no se politice este evento que atrae la atención internacional, con las disputas internas de Tibet y Taiwan por la independencia.
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Olimpico cuento chino

China se prepara para acoger el evento internacional más importante del ámbito deportivo: grandes estadios, hoteles,…todo debe estar listo para la gran cita olímpica de Pekín 2008. Además se realizan acuerdos comerciales con Occidente aparentando un cierto aperturismo económico del último bastión, junto con Cuba, del comunismo en el mundo. El lema de estas Olimpiadas,“un mundo, un sueño”, se contempla por doquier.

¿Su significado? Según los organizadores, busca reflejar la esencia y la universalidad de los valores olímpicos: unidad, amistad, progreso, el deseo común de la humanidad de paz y prosperidad, declarando que China pertenece a ese mismo mundo y tiene las mismas aspiraciones y sueños. Pero están obviando de una manera descarada los atentados contra la libertad de los ciudadanos que continuamente se cometen en un país donde las autoridades imponen, a veces de manera brutal, qué libros se leen, qué música se escucha, qué fe se cree, qué familia se tiene, … donde existe la pena de muerte, los campos de concentración y la tortura para los insurgentes al sistema.

No sé qué opinara el Comité Olímpico Internacional de esto pero creo que debería garantizar de alguna manera concreta que ese espíritu olímpico prendiese de verdad en las conciencias de los países organizadores y participantes de los Juegos y que Pekín 2008 sea algo más que un olímpico cuento chino.

(24/08/05)

En Colonia gracias a TVE

Me encantaría poder estar físicamente presente en la Jornada Mundial de la Juventudque este año celebra su XX convocatoria con una connotación especial: será el primer encuentro del Papa Benedicto XVI con la juventud católica de todo el mundo con el recuerdo puesto en Juan Pablo II, iniciador de estas Jornadas.

Pero muy a mi pesar, por motivos profesionales y familiares, no me va a ser posible asistir y, como yo, otros jóvenes solo podrán participar a distancia de este evento tan importante para nosotros, rezando para que los que tengan la suerte de ir aprovechen de verdad este encuentro con el Santo Padre. Aunque también tengo la esperanza de que por una vez los medios de comunicación españoles, especialmente Televisión Española, hagan de hilo conductor y no de aislante ante un evento que podría considerarse políticamente incorrecto en los tiempos que corren.

Mi agradecimiento por adelantado ya que podré ver las sonrisas felices de tantos afortunados que van a escuchar al Papa y podré unirme a sus gritos de entusiasmo ante sus palabras animantes y exigentes a la vez, que serán un mensaje de paz y esperanza para todo el mundo.

11/08/05

Que queremos que sea Europa

Ante el referéndum del proximo día 20 en el que los españoles, en un alarde de vanguardismo, seremos los primeros en votar el texto de la Constitución Europea, me planteo si ese texto se corresponde con lo que los ciudadanos queremos que sea Europa.

Yo deseo una Europa libre, abierta, segura, sincera, que reconozca realidades y no se conforme con mínimos establecidos por consenso; quiero una Europa que se defina por sí misma y no como contrapunto de los Estados Unidos.

Al examinar el texto del Tratado, descubro algunos puntos que, sin ser explícitamente contrarios a mi sueño europeo, se quedan a mitad de camino: se permite la manipulación de seres humano indefensos, privilegia los comportamientos sexuales minoritarios en perjuicio de la familia y de la infancia, desampara la vida del no nacido puesto que no entra en el termino juridico “persona” y autoriza la guerra preventiva e incluso la pena de muerte en casos tan indefinidos como los que se lleven a cabo en tiempo de “peligro inminente de guerra”.

Estos puntos, así como la excesiva prisa en vetar el texto que tiene nuestro Gobierno y que ha impedido a muchos formarse una opinión objetiva del mismo, teniéndose que fiar de lo que nuestros representantes políticos digan que es lo correcto, me hacen pensar que yo si quiero a Europa, pero no a esa Europa que proponen ahora. Quizá necesitemos algo más de tiempo para tener una Constitución digna de los europeos;quizá tengamos que decir Si a Europa con un No a esta Constitucion.

(18/02/05)

La Europa que quiero

Ante el referéndum del proximo día 20 en el que los españoles, en un alarde de vanguardismo, seremos los primeros en votar el texto de la Constitución Europea, me planteo si ese texto se corresponde con lo que los ciudadanos queremos que sea Europa.

Yo deseo una Europa libre, abierta, segura, sincera, que reconozca realidades y no se conforme con mínimos establecidos por consenso; quiero una Europa que se defina por sí misma y no como contrapunto de los Estados Unidos. Una Europa en la que se defienda la vida de los ciudadanos desde el momento de su concepción hasta el momento de su muerte, como un bien superior, y se salvaguarde su derecho a crecer en una familia. Que se pueda vivir en paz, que todo el mundo tenga trabajo, cobre un salario suficiente para poder vivir de manera digna y mantener una familia, que las mujeres puedan cuidar de sus hijos a la vez que desarrollan su carrera profesional.

¿Qué más pido a Europa? Que sepa transmitir el espíritu democrático, libre de materialismos utilitaristas, basado en la caridad cristiana, a todos los pueblos del mundo, siendo instrumento de unidad y de paz.

Ahora estamos en un momento crítico en el que se va a someter a referéndum una Constitución que garantice los derechos y libertades de los europeos en una unidad política entre los Estados miembros. Y, al examinar el texto del Tratado, descubro algunos puntos que, sin ser explícitamente contrarios a mi sueño europeo, se quedan a mitad de camino: se permite la manipulación de seres humano indefensos, privilegia los comportamientos sexuales minoritarios en perjuicio de la familia y de la infancia, desampara la vida del no nacido puesto que no entra en el termino juridico “persona” y autoriza la guerra preventiva e incluso la pena de muerte en casos tan indefinidos como los que se lleven a cabo en tiempo de “peligro inminente de guerra”.

Estos puntos, así como la excesiva prisa en vetar el texto que tiene nuestro Gobierno y que ha impedido a muchos formarse una opinión objetiva del mismo, teniéndose que fiar de lo que nuestros representantes políticos digan que es lo correcto, me hacen pensar que yo si quiero a Europa, pero no a esa Europa que proponen ahora. Quizá necesitemos algo más de tiempo para tener una Constitución digna de los europeos, y con valentia, decir Si a Europa, diciendo No el día 20 de Febrero

(15/02/05)