Archivos para Marzo 2009

Rojo esperanza

Esta semana el color más visto ha sido el rojo. Y es que el rojo es el color del fuego y de la sangre, se asocia a la energía, a la determinación, al calor, a la pasión, a algo vivo. Desde esta semana ha dejado las banderas ideológicas y ha sido asumido por la sociedad española como representación de un valor fundamental: el derecho a vivir, el valor de la maternidad.

Las diferentes manifestaciones a favor de la vida que se han celebrado estos días, en forma de declaraciones públicas, veladas de oración, marchas festivas, conferencias, etc, en las que tantos españoles hemos participado, son muestra de la opinión general acerca del supuesto “derecho al aborto” que pretende instaurar el Gobierno. No hace falta más que ver la cantidad de gente implicada, la cantidad de apoyos recibidos, la cantidad de argumentos a favor de la dignidad de la maternidad y del no nacido, la cantidad de propuestas para mejorar la situación de esas madres en dificultad.

El rojo se ha convertido estos días en un símbolo de esperanza: para las madres, para el no nacido, porque ya no estáis solos. España está viva y se mueve por vosotros
(29/03/09)

Dia de la Mujer

El dia 8 celebramos el día Internacional de la Mujer; un día en el que el mundo toma conciencia de la necesidad de defender los derechos de la mujer en todos los ámbitos de la sociedad, de conseguir la igualdad entre hombres y mujeres, y acabar con la violencia de género.

Y es que, iniciado ya el siglo XXI, hay todavía ámbitos en los que la mujer se ve minusvalorada por el hecho de serlo o encuentra dificultades a la hora de compatibilizar su vida personal con la carrera profesional y no existen aún la suficiente concienciación ni los medios oportunos para facilitárselo.

Vivimos en una sociedad que busca la igualdad efectiva a toda costa (incluso por Ley) olvidando que lo que se necesita es un cambio de mentalidad, en el que las mujeres se valoren a sí mismas en sus múltiples cualidades incluyendo la capacidad de albergar una vida, y los hombres sepan aceptar esos valores que ellas llevan consigo en el entorno social y laboral en el que participan cada vez más , como una aportación positiva y enriquecedora. Diferente, pero merecedora del mismo reconocimiento y de las misma facilidades.

Mismos derechos, mismas obligaciones, por supuesto. Pero sin negar que en esa pluralidad, ser hombre y ser mujer, complementaria y constructiva, se basa la esencia de la sociedad, el auténtico progreso del ser humano hoy, ante los retos de la técnica y de la ciencia. Y en ese mútuo enriquecimiento han de educarse los ciudadanos del mañana.
(08/03/09)