Se apela al respeto a la diversidad de convicciones para quitar los crucifijos de las aulas públicas. Sin embargo, mientras en Europa se defiende la laicidad positiva, buscando la unidad en el bien, la tolerancia que reconoce la verdad, en España últimamente todo lo que huele a Iglesia es despreciable, molesto e inadmisible para algunos.
Hace un par de años una sentencia reconoció en Italia que , el crucifijo es apto para expresar el origen religioso de los valores de tolerancia, respeto mutuo, estima por la persona y afirmación de sus derechos y su libertad, autonomía de la conciencia moral ante la autoridad, solidaridad humana, rechazo de toda discriminación; valores característicos de la civilización italiana.
¿Es que esos valores no son también patrimonio de los españoles, que queremos también trasmitir a nuestros niños? ¿Es que acaso no pueden ser aprobados ‘laicamente’ por todos, con independencia de que pertenezcan a la religión que los ha inspirado y propugnado? ¿Y por qué de repente “molesta” tanto un símbolo milenario de los mismos? Apelando a ese respeto a la diversidad, en otros ámbitos, quizá habría que quitar banderas de España y retratos de los Reyes de los sitios públicos, no vaya a ser que nacionalistas y republicanos se sientan también agredidos.
(25/11/08)
0 Respuestas a “Sobre la polémica del Crucifijo”