Los jóvenes somos el futuro. Lo tenemos claro y también lo tienen claro la mayoría de los sectores de la sociedad, a los que nos vamos incorporando a medida que transcurre nuestra vida: el mundo del trabajo, de las relaciones sociales, de la política, etc…
Pero ante ese futuro esperanzador, se extienden densas nubes negras, impulsadas desde el Gobierno mismo y algunos medios de comunicación, que amenazan con no dejarnos seguir ese camino de futuro, de construccion de una sociedad justa, libre y en paz, que es lo que buscamos la mayoría.
Esas nubes pretenden oscurecer nuestros ideales a base de \”facilidades\” y de \”conformismos\” de los que luego se nos pasará factura convirtiéndonos en monigotes manipulados por unos pocos: una educación \”light\” en la que lo importante no es el conocimiento sino las destrezas, lo justo para manejarse en la vida; el consumismo voraz; las drogas y el alcohol como medio de evasión de un dia a día vacío de planteamientos (la tele solo propone el fin de semana como días \”vivibles\”), el sexo sin compromiso y sin responsabilidades (cientos de abortos adolescentes en 2006 ni se consideran), una supuesta libertad sin límites que abarca el final de la vida con la eutanasia….
Leyendo estos días las diversas noticias acerca del congreso de Juventudes Socialistas y sus propuestas, no puedo menos que defender desde aqui que la juventud española en su mayoría no comparte esos ideales partidistas de bajo rendimiento: queremos una España mejor, libre, moderna, unida y en paz, económicamente desarrollada, donde todos los ciudadanos podamos vivir con dignidad y contribuir con nuestro trabajo a su desarrollo. Facilitar todo eso a la juventud si que es impulsar el futuro.